19 noviembre 2011


Mientras el déficit de atención con hiperactividad hacía que uno se ensimismara con una bolsita de manzanilla pensando en sus pasos por la vida, otra persona, junto a él, se ensimismaba con unos signos que aparecían sobre un artilugio que sujetaban sus dedos. ¿Vivían los dos la vida? ¿se les iba el tiempo como el agua en las manos?

EL TIEMPO SE NOS VA by JOSE LUIS RODRIGUEZ on Grooveshark

1 comentario:

María dijo...

Creo que intentamos ahuyentar la soledad, el pensamiento... Casi todos tiramos de esas pequeñas máquinas en los momentos de espera. Es como si no pudiéramos tolerar ensimismarnos o mirar a los otros o hacia dentro. Imaginando una avería telefónica mundial me vienen a la cabeza los rostros desencajados de los cuadros de Munch.