06 octubre 2016

JESÚS MARTÍNEZ EN LOS MOLINOS DEL RÍO. Inauguración hoy, a las 8,00 PM


Qal’eh-ye Now
Fotografías de Jesús Martínez


Lo conocí hace dos años, durante un curso que impartí en la universidad de Murcia sobre fotografía forense. Recuerdo que siempre estaba solo y se sentaba en un extremo y al fondo del aula. Era un alumno callado pero muy atento, contenido, de esos en los que rápidamente se les adivina el sentido común y demuestran una evidente seguridad y una presencia. La verdad es que nunca supe muy bien qué buscaba en esas clases, porque sus conocimientos teóricos y técnicos eran muy superiores a los que se iban a impartir en el mismo. Poco a poco el curso fue avanzando y los ratos de convivencia entre clases me hicieron descubrir su lado más humano, menos rígido y formal. Ahora, delante de unos cafés, ya no era tan callado; ahora, cuando hablaba de fotografía, se le adivinaba un brillo especial en los ojos y una pasión en sus palabras. Estaba claro, Jesús era uno de los nuestros, una de esas personas que vemos y entendemos el mundo, sobre todo, a través de la imagen. Y claro, con el tiempo también pude comprobar que su supuesto interés por el lado forense de la imagen era realmente circunstancial, anecdótico.
Un día, antes de que finalizase el curso, se trajo a clase algunos de sus trabajos fotográficos para que los viésemos. Aparte de unas imágenes más comerciales, nos estuvo enseñando algunas de las fotografías realizadas durante los seis meses que duró una de sus últimas misiones como Guardia Civil, concretamente en la base española en Qal’eh-ye Now, en la provincia de Baghdis (Afganistán), haciendo en este tiempo trabajos de monitorización de la policía afgana y otras labores de seguridad, pero también dedicándose a registrar con su cámara todo lo que veía y le interesaba.
Debo reconocer que, desde un primer momento, todas aquellas imágenes me impactaron muchísimo, aún a pesar de lo poco que me han interesado siempre las imágenes en color. Y sí, es verdad que también se trataba de un lugar exótico –con los peligros que encierran siempre este tipo de sitios y de costumbres para el ojo menos avisado-, pero increíblemente sus fotografías no habían caído en el lugar común, ni en la anécdota. Se veían paisajes desconocidos, climas extremos, gentes rudas, situaciones medievales, miradas lejanas…, como se veían escenas y escenarios de la cruda realidad de estos países del Oriente Medio, pero, por encima de todas ellas, del color, del lugar, de la situación o de la cultura, lo que también se percibía sobrevolando por encima de todo era la humanidad y la poesía que encerraban. Una humanidad y un sentido poético, claro, que procedía, no tanto del producto de aquella mirada –las fotos mismas-, como de la propia mirada del fotógrafo.
Otra cosa que me resultaba curiosa de esta colección era que algunas de las fotografías presentaban encuadres forzados, planos cortados, deformaciones angulares…, y, sin embargo, tampoco me importaba. Estaba claro, todos esos “fallos” técnicos en la ortodoxia compositiva de una imagen estaban justificados, eran el resultado evidente de una improvisación, de una espontaneidad, de una falta de tiempo para escoger el ángulo o el momento más adecuado. Si, por ejemplo, le interesaba una mirada de alguien, ésta era el objetivo primordial, que no se perdiera, que nada le impidiera retener aquel instante suyo e irrepetible. Pero claro, se trataba de hacer fotografías durante una misión militar en uno de los lugares más peligrosos del mundo, por lo que todo debía ser instantáneo y casi improvisado, por pura supervivencia, por obligada seguridad. Y, sin embargo, todos estos inconvenientes técnicos, finalmente resultaban trascendidos, superados por la atenta, sensible y poética mirada del fotógrafo.
Creo sinceramente que, con esta pequeña pero intensa colección de fotografías, Jesús Martínez nos lleva a plantearnos el sentido último de la imagen, ¿belleza o vida?: Qué duda cabe, solo vida, porque la belleza sin alma, entretiene, pero no alimenta.

Septiembre de 2016
Juan Ballester


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenos días.

Si las fotos están colgadas varios días, me acercaré a verlas.

Jesus Martinez dijo...

Estarán hasta mediados de noviembre, gracias

Anónimo dijo...

Entonces sin dura la veré.

Gracias por la información.

Anónimo dijo...

Sin duda quería decir.