24 noviembre 2016



ERA ESO


DETENERSE un momento
No sabiendo por qué
En una apaciguada orilla
Donde un frescor nostálgico
Que por allí retoza
Vivifica la piel de nuestro rostro
Mirar el agua ensimismada en sus reflejos
Las nubes distraídas
El verdor repartido en sabias manchas
Y saber con certeza que era eso
Que por estos momentos
Ha vivido uno tanto.


Tomás Segovia (De "Rastreos y otros poemas". Edt. Pre-Textos)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenos días,

Bonitos versos y bonito pensamiento.

Luis dijo...

Ese recorrido que insinuas en esta genial imagen es toda una propuesta para detenerse y admirar la belleza en aquello que en principio podría parecernos un sin sentido. Preciosa. Un abrazo