24 noviembre 2008

A VECES ADQUIERO



A veces adquiero
esta posición para
que no me adviertas,
y tú, espectador,
decides que es elección
tuya y mi vergüenza.


En el callejón que hay junto a la iglesia de San Bartolomé, y sobre la pared lateral de esta iglesia, aparecen un montón de pintadas y dibujos. Una de las últimas es esta que os pongo, una pintada que llevo varios días meditando sobre ella. La leo y la releo, por si le encontrara algún significado exculpatorio, por si en el contenido del escrito apareciera alguna justificación vital a la barbarie de su existencia, no sé, algo... Me resisto a pensar que es un pobre desgraciado, pero no voy a tener más remedio.

6 comentarios:

Simulador dijo...

Yo me lo he releído pero tampoco consigo entenderlo... ahora, de ahí a es un pobre desgraciado!!! Somos una miajica radicales, ¿no? Lo cual me arranca unas buenas sonrisas mañaneras, todo hay que decirlo, pero no sé, pobre ;)

Anónimo dijo...

Buenos días.

A esa pintada le falta debajo, acurrucado junto al muro en actitud mendicante, el autor de la misma.

Y en realidad no es su verguenza sino la de la sociedad que lo permite.

Simulador dijo...

Pues esto tampoco lo entiendo.

(Entiendo la última frase de anónimo pero no entiendo que sea eso lo que dice la pintada)

Anónimo dijo...

Yo pienso igual aue el primer anonimo y se me parte el alma, que podamos pasar por al lado de estos seres humanos, nuestros hermanos, avergonzados ante una posicion mendicante, queriendo pasar inadvertidos y (efectivamente)como si no los vieramos.

Vamos pensando que necesitamos mejor casa, mejor coche, mejor moto.......etc etc...

Tenemos unas "tragaeras".....

Anónimo dijo...

Sin palabras,por mas que lo leo.....eso, sin palabras.

Anónimo dijo...

Parece que hay mas de un tonto suelto. Como el vecino que dice que prefiere ser una metamorfosis ambulante que la vieja idea formada sobre todo...y es que son eso, insectos que han sido congelados en el estadio de oruga y se dedican a ser como unas plagas que poco a poco se van cargando el patrimonio común en pos de la modernidad que nunca consiguen alcanzar. Políticos incluidos.

Jose.