22 enero 2009

FOTOGRAFIAR LA FELICIDAD


Según los metadatos de la imagen, eran las 12 horas, 59 minutos y 26 segundos del día 21 de enero de 2009. Y sin saber muy bien por qué, esa hora, esa luz, esos pasos, esa escena, ese silencio, esa dirección..., confluyeron en un punto único en el que me sentí feliz. Y tomé esta imagen intentando fotografiar la felicidad, mi felicidad.

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenos días.

Si logras fotografiarla recomiéndame a ella como aspirante a que me inunde para siempre.

ANÓNIMO

Anónimo dijo...

Me alegra enormemente que lo compartas con nosotros. Felicidades por tu momento de felicidad. Estaré muy atenta y dispuesta a encontrar los mios estos días. Y sencillamente los compartiré.

saludos

Anónimo dijo...

La primera alegría de esta mañana, ha sido descubrir que un amigo es feliz; ojalá dure y dure......
porque ese sentimiento es contagioso, y se convierta en pandemia.
marikilla

Anónimo dijo...

Tu felicidad no era lo que veias, ¡era lo que sentias!. Siempre la llevas puesta. Seguro que llegara un día en el que se puedan fotografiar las emociones, sentimientos, etc...., y seguro que seran colores luminosos que fluyen a nuestro alrededor.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo contigo anónimo de los colores. Tengo una amiga que ve los estados de ánimo de las personas, tiene capacidad para ver el aura. Me cuenta que cuando estamos bien la luz que nos rodea es cristalina y pura, muy hermosa. Cuando estamos encogidos y en lucha se vuelven apagadas y opacas.
El color del odio y todos los sentimientos que nos hacen sufrir es negro. El miedo es gris oscuro; pero cuando va acompañado de rabia es como un grito del amarillo sulfúrico más intenso y desagradable. La pasión, en cualquiera de sus manifestaciones, supone una gran variedad de rojos. El intelecto es a menudo amarillo, y cuando se utiliza para bien, tiene unos tonos dorados y cremosos. En cambio, cuando se emplea para negar al corazón, se convierte en una forma más espesa de ese mismo color. El verde es curativo, es la curación que se produce en el interior del cuerpo, o el deseo de curar a otros, que a veces se mezcla con unos suaves tintes rosados, propios del amor, del amor humano. El amor de Dios aparece blanco. el plateado es comunicación y diálogo. Cuando se dice la verdad es brillante y lanza destellos. Cuando se emplea de manera manipuladora, se vuelve de un gris acero. El azul va relacionado con la relación de empatía que se establece entre los seres humanos. El morado es la espiritualidad. Nos ve a todos como un arco iris.
Si te hubiera visto en ese instante JB, me inclino a pensar que tu color era el dorado, esa paz que surge a través de tu disposición y tu compromiso con las grandes obras que nos ofreces cada día y que a tantas personas le alegran el día.

Anónimo dijo...

Que bien poder tomar la foto de tu propia felicidad,esa que tu tienes dentro.Gracias por compartir ese momento.

Anónimo dijo...

El color es la propiedad que tienen los cuerpos para descomponer la luz blanca absorbiendo toda la energía cromática que reciben menos la suya propia que es la que refleja y la que vemos. De esta manera, el color negro es aquél que absorbe toda la energía luminosa sin emitir ninguna (ausencia de color) y el blanco es aquél que refleja toda la energía que recibe (recibe blanco y refleja blanco) no se queda con ninguna energía (por eso en verano es mas fresco el blanco).
El áurea es, para mí, una expresión corporal mucho mas positiva que los chacras ya que estos son más “para mi” y aquella más “para ti” (según mi modesta opinión que no soy un experto en esta ciencia y máxime cuando me parece creer que en MU tenemos personas muy entendidas en filosofía Zen)
Si miramos hacia la parte baja de la foto vemos, a través del parabrisas de la moto, un color grisaceo. El gris es un color áureo de connotaciones negativas aunque es la que acompaña a personas convencionales, perseverantes, persistentes, que irradian esta áurea. La mirada hacia abajo y meditabunda de solitarias personas que tienden a la depresión.
Si alzamos la mirada vemos que hay una luz esplendente que, por encima del “escudo protector”, transicional rápidamente al azul claro que representa el mundo espiritual y de las personas intuitivas y artísticas. Comunicativos y que empatizan, (como dice Isa B.). Es el color con el que se representa a la Virgen (sin coñas ¿eh?).
Al final se observa una claridad (color blanco = todo reflejo) que es el color más generoso que existe. Todo lo da; con nada se queda. Es el color que emitía Cristo y el áurea de los santos (por eso se pintan con un anillo coronario blanco)
Esa visión, tan bruscamente transicional, puede efectivamente llevarte a un estado de vivencia feliz. Como el que sale de un pozo del que es rescatado.
Así posiblemente sea nuestra “marcha”. Sin miedo, felices y con una sonrisa.
Felicidades JB. Yo también lo he vivido alguna vez… hace ya mucho tiempo. Quizás porque, según me dijo un doctor en medicina oriental, yo pertenezco al 10% de las personas que son inmunes a la medicina cromática. :(
Un abrazo

Anónimo dijo...

Lo mejor de todo, que hayas sido consciente de ella.
Besos.
Loreto

Anónimo dijo...

Para ver a Marcos actuando entrar en Youtube en "Mad heads y monoy".

Jose

Murcia útil dijo...

Este es el enlace, genial:
http://www.youtube.com/watch?v=OwMO7_Zv6pg

Anónimo dijo...

Anónimo inmune a la medicina cromática.... No es "áurea", aurea viene de "oro". El aura es el halo que nos envuelve y donde se expresan las cualidades áuricas.

Anónimo dijo...

Es cierto. Un error sobradamente conocido.
Gracias.
De todas maneras prefiero seguir escribiendo aún a costa de cometer estos errores. Los errores, en la escritura, solo los comenten aquellos que escriben y suelen ser proporcionales al número de palabras.
No obstante, como todos los escritores (sin creer que yo lo sea) tienen un corrector, con mucho gusto te nombro el mío para cuando tenga que publicar algo.

Anónimo dijo...

Todos los cometemos, además, no diría que son errores si no, guiños que nuestro subconsciente nos regala para acercarnos unos a otros.
Lo de ser corrector me horroriza, en todo caso sugerir en alguna ocasión otro matiz que pueda enriquecer la comunicación y siempre, desde el respeto.

Anónimo dijo...

Muy bien dicho y muy elegantemente expresado, aunque esta vez el duende "sino" te ha hecho el guiño a ti. Es cierto, me siento más unido. Solo te falta salir del anonimato aunque fuese con un seudónimo.
Gracias.
Man

Anónimo dijo...

¡Que importa la "marca" si la calidad es buena!. ¿Por que tenemos tanta necesidad de etiquetarlo todo...?. Ya tenemos suficientes carteles luminosos que nos desvian de nuestra verdadera esencia, como para tener que irremediablemente llevarlos encendidos en todas las situaciones. Si lo que expresas lo haces con respeto hacia los demás y no se utiliza el anonimato para esconderte ni insultar, ¡que mas da quien lo exprese..!