05 abril 2010

Tomás Segovia en Madrid. 9 de enero de 2010. Foto: JB


JACARANDAS


Las dulces jacarandas se quedan en lo suyo
Todos son verdes y ellas no
Nadie les quitará de la cabeza
Que hay mil maneras de ser árbol
Mil maneras de ser lo mismo
De otra manera
Que se puede ser verde siendo azul
Tener flores por hojas
Tener por copa un fresco resplandor
Ser dichosas aparte y a su modo
Bien seguras están de que hacen bien
Que nos da gusto que así sean
Que no por eso las querremos menos
Que siempre nos ha sido necesario
Que haya otra cosa.

18 mar 10
Tomás Segovia

3 comentarios:

Cuqui dijo...

:)

TOÑI dijo...

Me gustan las jacarandas,pero cuidado con pisar las flores que caen y sabeis son muchas,a esta "servidora"que caminaba con prisa,el golpe donde la espalda pierde su casto nombre(el culo).Que patinazo....y que "cula"....solo por pisar las florecitas.

María dijo...

A mi me gusta la palabra. Decirla. Ahora la digo en voz baja en casa del amigo, delante de ordenador ajeno, pero como en casa. Benidorm la nuit desde un noveno, casi en la cala de Finestrat. Mientras yo digo "jacaranda" tumbada y en mi mundo de panza gorda, jubilados terminan su cena en los hoteles, los guiris comienzan una desenfrenada noche, otros pasean por ese nuevo paseo marítimo subyugados por los rascacielos sin mirar el mar.