19 junio 2010


La copa de nuestro pino -un pino enorme que hay al terminar la cuesta de La Luz-, esta misma mañana. Qué belleza, casi de esfinge.

1 comentario:

J. Gamaliel dijo...

A veces la belleza se encuentra en lo que siempre está a nuestro alrededor pero que nunca apreciamos.