03 agosto 2010


Él debe tener en torno a los sesenta y ella la correspondiente, pero por ahí andan. Caminaban muy decididos y cogidos de la mano, juntos con el mismo destino. Cuando me encuentro con parejas así, mayores y cogidos de la mano siempre pienso en qué habrán hecho bien -o mal- para llegar a ese punto de esa forma, qué peligros habrán sorteado o cómo irán de limpios en sus conciencias.

3 comentarios:

Man dijo...

Pues yo los veo muy bien y más teniendo en cuenta que esta época vacacional, de gran convivencia, no es la mejor. Se notan que se han perdonado mucho.

Yo pienso que la pregunta correcta sería:

¿Qué habré hecho yo de bien -o de mal- para no haber llegado a este punto de esta forma? ¿Qué peligros no he sabido o querido sortear y como está de limpia mi conciencia?

María dijo...

"Touché" Man.

Te echaba de menos.

Para mí son dos soledades que se acompañan. Han aceptado las habitaciones más oscuras del otro. Y a veces entrelazan sus manos porque en su madurez reconocen que alguna virtud les adorna.

TOÑI dijo...

Lo primero, con sesenta años yo no los considero mayores,ya puedes suponer cada vez que leo en un periodico,"un anciano de 60 años"el mosqueo es minino.La foto para mi es preciosa,y no creo que sean dos soledades,es sentir el calor de la persona amada,es sentir seguridad,es querer estar juntos,es querer continuar el camino con lo bueno o con lo malo.