02 noviembre 2010


Tengo que reconocer que todo ese ambiente ecléctico de los cementerios me encanta. No sé si es por mis raíces árabes, o por lo que pueda llevar de gitano, el caso es que las flores azules, de plástico o de papel, me emocionan. Ayer, en el cementerio de Nuestro Padre Jesús, junto a mi tumba, había una papelera llena de estas flores. Una maravilla.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ahora que hablas de gitanos, uno muy bueno:

En la funeraria un gitano pregunta:

-¿Y, de qué murió pues el Manuel? Y otro le contesta:


-Creo que de una pelea; porque afuera dice SEPELIO, pero no dice con quién!!

María dijo...

Bastante bueno (el chiste).

A mí también me gustan los cementerios pero procuro evitar el día 1. Me gusta ir los días que le rondan. Mirar como se afanan limpiando, velando, poniendo,... Este año me he sentido más gitana que nunca. Cogí a chiquitina en el pecho, mi ramo de flores, compré un jarrón discreto en los chinos, loctite y papel amarillento que encontré por la furgo, y ahí le planté a mi pobre madre el cartelico. Ella me hubiera reñido, pero... la haré rabiar eternamente.