14 enero 2011


En el café Fleur, París. 1992. Seguramente no seguirán juntos, pero fue suyo el mundo.

5 comentarios:

supersalvajuan dijo...

Angelicos!!!

María dijo...

De angelicos nada.
A primeros de diciembre, en un bar de Salamanca. Mi amiga, mi compañero y yo; nos quedamos un momento en silencio para observar a una pareja. Eran novios, no sé si casados, amantes, viudos,...pero eran novios. Tendrían unos setenta años. Ambos iban elegantemente vestidos. Ella sorprendentemente pintada y muy juvenil. Se hacían arrumacos continuamente. Se querían orgullosa y publicamente. Nos miramos y casi al unísono dijimos: ¡Yo quiero ser de mayor así!

Esa foto sigue en mi mente. Es una de las fotos fijas no hechas. De esas que son las mejores pero por pudor y por el placer de la contemplación, no haces.

Anónimo dijo...

Tan necesitados estamos del reconocimiento del otro, del calor del semejante, justificamos nuestras actuaciones por los apoyos de los demás, y sin embargo nos negamos, tal vez los tabues son los causantes, a abrazarnos, a besarnos, a querernos, a sentirnos, a estar vivos en sociedad, no individualmente. Besémonos, abracémonos, sintámonos acompañados y confortador por los otros. Al fin y al cabo que somos solos.

Murcia útil dijo...

Estoy de acuerdo; el problema es ¿quién a abraza a quién?

TOÑI dijo...

No veo el problema,que más da ¿quién abraza a quién?,lo importante es que se abrazan.