Lo peor que tienen, el arma más eficaz que emplean no es el veneno de sus picotazos, sino el desgaste psicológico de sus víctimas a través del sonido que emiten con el zumbido de sus alas. Como hacían los japonenes durante la II Guerra Mundial, casi siempre actúan cuando el enemigo se encuentra más desprotegido, sobre las cuatro de la madrugada: van y vienen; hacen pasadas a ras de oreja; se retiran unos minutos para engañarte, pero vuelven incansables una y otra vez. En algunos casos es tan eficaz el método que sin necesidad de llegar al cuerpo a cuerpo consiguen las victorias más sonadas que puedan imaginarse. Hace un par de días, sobre esa hora de la noche, oí que mi vecino daba unos gritos histéricos, golpes sobre los muebles y hasta lanzaba insultos contra Zapatero. O eso creía yo entender.
4 comentarios:
Majo, por aqu''i, en Holanda, tambi''en duermen, dormimos, con mosquiteras. Los canales no son tan rom''anticos. Hay cada avi''on de ''esos!
que me lo digan a mi ayer en Los Narejos...
Nada fue creado en vano, pero el mosquito estuvo muy cerca.
Que foto tan bonita Juan, ¿es tuya?
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