No suele ir uno a misa más allá de alguna boda o comunión, pero para los creyentes asistir a un acto religioso debe suponer algo así como me ha sucedido a mi esta mañana: ver a Pedro Serna pintar un amanecer junto al Mar Menor, algo que te alimenta, que te renueva.
3 comentarios:
Qué maravilla! La foto, espectacular y el contenido, el hecho de la imagen.
Habrás madrugado, pero nos ha merecido la pena.
Y Pedro Serna es un buen tío, tanto al amanecer como en el atardecer y al mediodía.
Preciosa foto, Juan. Qué privilegio estar allí.
Publicar un comentario