26 marzo 2012

Me mandaba ayer Gonzalo esta foto tomada con su móvil en el metro. Creo que están sentados en la misma zona del metro en la que fotografié yo un par de días antes a los protagonistas de la entrada anterior. En esta ocasión se trata de una extraña pareja de hispanos leyendo ambos unos periódicos en cirílico. Al verla no pude dejar de pensar y preguntarme sobre dónde suceden las anécdotas: ¿en el banco de enfrente o en nuestra propia mirada que por unos momentos se dedica a ver?

7 comentarios:

Man dijo...

Pues se nota que estos "cirilicos" no conocen el idioma español, ni el inglés, ni el "pictográfico".
¿O acaso sí?

Anónimo dijo...

A que te refieres Man

Man dijo...

Observa el letrero que hay sobre sus cabezas.

Anónimo dijo...

Y qué sabe nadie si él es uno de los que tienen derecho a ocuparlo.

Me parece gtatuito el comentario anterior.

Anónimo dijo...

Sí, es posible que él esté embarazado, o esté ciego, o lleva las muletas que se le ven ahí. O a lo mejor es ella la inválida. O están los dos. O a lo mejor es que el que puso la etiqueta tenía mala uva y lo hizo por joder.
¿Quien sabe?. Cualquier razón es buena e inteligente.

Anónimo dijo...

A lo mejor es sólo UNO el asiento reservado y su invalidez no es perceptible a simple vista, pero existe, mientras que la mujer tiene perfecto derecho a estar sentada en un asiento NO reservado a inválidos.

¿Quién sabe?, Es tan fácil dar por supuesto que unos "cirílicos" morenos, con pinta de "sudacas" se saltan las leyes a la torera....

Anónimo dijo...

Pues para mi que no son¨"sudacas" precisamente, sino personas de una etnia / raza ubicada entre Rusia y China, de Mongolia y lo normal es que lean segun les han enseñado, en cirílico, a Dios gracias. Dejemonos, pues, de pictografías, asientos reservgado y demas tonterias. Bienvenidos sean.