Una tarde inolvidable, como las de antaño: acuarelas magníficas de Pedro Serna frente a los últimos "rastreos" de Tomás Segovia. Y sin palabras suficientes para agradacérselo, aunque la cena de Isabel fuese el broche de oro a la noche.
2 comentarios:
Anónimo
dijo...
Pues me parece muy mal que no nos hayas invitado a todos los asiduos del murcia útil. Cada uno con nuestro tupperweare y, la mar de bien. No nos prives de tus amigos. Házlos extensivos. Y si no, no nos des envidia. Saludos.
A mi no me da envidia. Yo prefiero estar con mis amigos que una reunión con personas ajenas a mí. Que confluyamos en este espacio no quiere decir que nuestras almas tengan que decirse algo. Quizás con una, con dos...
2 comentarios:
Pues me parece muy mal que no nos hayas invitado a todos los asiduos del murcia útil. Cada uno con nuestro tupperweare y, la mar de bien. No nos prives de tus amigos. Házlos extensivos. Y si no, no nos des envidia. Saludos.
A mi no me da envidia. Yo prefiero estar con mis amigos que una reunión con personas ajenas a mí. Que confluyamos en este espacio no quiere decir que nuestras almas tengan que decirse algo. Quizás con una, con dos...
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