17 julio 2011


Una tarde inolvidable, como las de antaño: acuarelas magníficas de Pedro Serna frente a los últimos "rastreos" de Tomás Segovia. Y sin palabras suficientes para agradacérselo, aunque la cena de Isabel fuese el broche de oro a la noche.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues me parece muy mal que no nos hayas invitado a todos los asiduos del murcia útil. Cada uno con nuestro tupperweare y, la mar de bien. No nos prives de tus amigos. Házlos extensivos. Y si no, no nos des envidia. Saludos.

Marian Ch dijo...

A mi no me da envidia. Yo prefiero estar con mis amigos que una reunión con personas ajenas a mí. Que confluyamos en este espacio no quiere decir que nuestras almas tengan que decirse algo. Quizás con una, con dos...