Descubren en África el cráneo de un simio de hace 20 millones de años. O sea, veinte mil veces mil años, y sólo en los tres o cuatro mil años últimos el hombre va a aniquilar la naturaleza. Está claro que toda una civilización -Homero, Miguel Ángel, Velázquez...-, desde el punto de vista natural, no representa nada más que el síntoma de un final precipitado en esa cadena evolutiva. ¿Y si nuestra especialización, nuestra superioridad mental, nuestra espiritualidad no fuesen mas que los gérmenes mortales de la vida? ¿y si toda la evolución de la vida en la tierra no fuese mas que el nacimiento y la muerte de una simple célula de otro gran organismo? ¿y si cuatrocientos millones de años nuestros, son sólo un segundo de otra evolución? Bueno, me voy a desayunar por si acaso...

1 comentario:
La ciencia sólo admite verdades demostrables y no meras argumentaciones; ahora, estas, suelen ser base de nuevas investigaciones. Gracias......
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