21 agosto 2011


Hace cuarentaitantos años se tomarían, pero se colgarían en esa pared hace unos treinta años, y allí siguen, alineadas, expuestas, mudas. Siempre nos parece que una imagen congela el tiempo, pero en el fondo no es así: en esa interdependencia entre ese aquel y este hoy, no sólo envejece el que mira hoy, sino que también sobre aquella imagen se va depositando ese despego, esa distancia cada vez más grande y cada vez más ciega. Cuando ahora miramos la imagen de aquel presente "congelado", vemos que también ha envejecido, aunque hacia atrás -una imagen envejece en sentido inverso del tiempo, hacia el pasado- es decir, estas imágenes representan para nosotros el paso de ochentaitantos años, su edad más la nuestra.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo lo que veo es que no le habéis prestado atención en esta página a la visita del Papa, que es lo más grande que ha pasado en España desde hace mucho. El ateísmo es lo peor. Y un ateo como el señor simplote que el otro día me insultó diciéndome tonto babas es que ya no tiene nombre. A la cara a lo mejor no me lo dice, pues los papistas no retrocedemos nunca. Si hay que dar amor se da, pero que no nos busquen las cosquillas.

Anónimo dijo...

Me gusta el tema. Pues no le prestamos atención al Papa porque me parece que ya tiene su atención. A mi me interesa el Papa, pero como hombre, igual que tu o que aquel. Ah, y me alegro de que os alegréis.

Anónimo dijo...

Buenos días.

¿Es que está aquí el Papa?

Yo lo hacía en Etiopía repartiendo botellines de agua, vacunas, bocadillos, jabón y condones entre la población que se muere de hambre.

Y de paso, podrían haberlo seguido ese ¿millón? (ya serán menos) de jóvenes pijos "osea", y haber echado una mano en el reparto también, en lugar de venir aquí a hacer acampadas y a ligar.

ANÓNIMO

Anónimo dijo...

Ligar es bueno siempre, esté o no esté el Papa. Pero en Etiopía el Papa no pinta nada, pues allí no hay más que pobres y no tienen infraestructura ni seguridad para que vaya. Qué querrías, que lo mataran, ¿no? Y no sólo es el papa el que tiene que repartir vacunas y bocadillos. Tú también estás en la obligación, sepulcro blanqueado, hipócrita.

Marian Ch dijo...

¿Te rascabas el dedo chiquitico con el gordo?

¡Oye, tienes unos pies bastante bonitos, abuelo!

Anónimo dijo...

Buenas tardes.

Y siguen los insultos de este "cortito/a", cuyos argumentos, si es que se les puede llamar así, dan mucha risa.

¿Qué sabrá él si yo ayudo o no ayudo?

Lo que sí que sabemos todos es que su jefe se lo gasta todo en pompa y boato, y no sólo lo suyo, sino también lo mío y lo de todos los españoles aunque no estemos de acuerdo.

Por cierto, el riesgo va incluído en el sueldo de un jefe de estado, y su sueldo no es precisamente pequeño, tonto a las tres.

ANÓNIMO

Marian Ch dijo...

Ahora miro la camiseta en la sillica. ¿O son los calzoncillos?

Anónimo dijo...

No exijas a los demás lo que a ti mismo no te exiges,tontarrasssss. El Papalleva siempre un mensaje de paz. Tú qué prefieres, a Obama talvez, que va siempre tirando bombas por ahí, y encima dice que es un demócrata progresista. Eres tonto de nación, y americanoo de vocación. Coge la maleta y vete pa Somalia, y después hablamos.

Anónimo dijo...

Buenas noches.

Ya no hablo más con tontos.

Adiós.

ANÓNIMO

Marian Ch dijo...

A las once y media de la noche, pasando ya de dedos, camisetas y calzoncillos (que era para quitar hierro a un asunto que es humo, creencia, emoción y para algunos poder, y yo que sé, no me interesa); bastante cabreada con mi compañero que no deja de incordiarme con que cierre rápidamente la puerta de la terraza (que si ha subido un grado la temperatura de casa, que si dos... ¡para cuatro días que me puedo imaginar que estoy en Samoa...!). Estoy pensando seriamente en eso de que la imagen envejece en sentido inverso (no había hecho mucho caso con el trajín del día). ¿Y nosotros? ¿Si yo tomo una imagen de mí diariamente, incluso cada segundo de mi vida? Al cabreo se suma la tristeza. La verdad es que esa niña me es ajena pero siento tanto, tanto por ella... (corto, que cuando me pongo triste largo demasiado). Cedo la palabra a l@s polémic@s. ¿Donde está Toñi para poner orden?