04 abril 2012

No recuerdo el año; debía ser a principios de los ochenta cuando un Miércoles Santo fotografiaba a este nazareno portador del paso del Cristo de la Sangre. Más de treinta años desde aquel momento y todavía no se me ha olvidado la contrariedad del nazareno por mi interés para fotografiarlo y la bronca que llegó después. Cosas de la pasión.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Lo que refleja ese rostro es fervor religioso?

Anónimo dijo...

JB,hoy te dejo un mensaje:
La vida es corta,rompe las reglas,perdona rapidamente,besa apasionadamente,ama de verdad,riete sin control,y nunca te arrepientas de algo que te hizo sonreir.....
Un abrazo TOÑI.

Anónimo dijo...

A juzgar por la pared de atrás, la mala sombra parece que le viene por haberlo trasladado en comisión de servicios a Sarajevo.

Jose